¿Cuál es el origen de la rosa de Sant Jordi?

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Rosas, libros y enamorados. Son los tres elementos que nunca faltan el 23 de abril en Barcelona. De esta forma, el Día Internacional del Libro se convierte en una jornada festiva con toques románticos en Cataluña. En esta fecha los catalanes celebran el día de su patrón, Sant Jordi, y salen a la calle para seguir la popular tradición. Las parejas se intercambian regalos: los hombres reciben un libro y las mujeres una rosa de Sant Jordi. Convirtiendo de esta forma a la ciudad de Barcelona durante una jornada en una enorme librería-floristería al aire libre. Las calles se llenan de personas que pasean por los puestos de libros y rosas buscando el regalo perfecto no solamente para su pareja, sino también para la familia y para los amigos. Una jornada que ensalza los valores del amor, la cultura y el patriotismo, en la que pueden encontrarse las últimas novedades del mundo editorial y donde todo está impregnado de un agradable aroma a rosas.

rosa de Sant Jordi

¿Por qué se regala una rosa de Sant Jordi y no cualquier otra flor?

Según la tradición, en la rosa de Sant Jordi, se aúnan tres características en una sola flor, que simboliza la exclusividad del amor por parte de los enamorados y el color rojo de la rosa, que representa la pasión. En muchos casos también va acompañada de una espiga de trigo que  simboliza la fecundidad. Por esta razón, es el mejor regalo que se puede hacer a la persona amada en un día tan especial como este.

¿Por qué se celebra el Día de Sant Jordi en Barcelona?

El origen del Día de Sant Jordi es una mezcla de tradiciones de diferentes épocas relacionadas tanto con el hecho de que Sant Jordi sea el patrón de Cataluña como por la leyenda del dragón y con la costumbre medieval de acudir a la capilla de Sant Jordi del palacio de la Generalitat, donde antiguamente tenía lugar la feria de rosas o “de los enamorados”. Por este motivo, Sant Jordi también es el patrón de los enamorados en Cataluña. Actualmente, se celebra una jornada de puertas abiertas en el mismo lugar, donde también se instalan varios puestos de rosas de carácter benéfico que más tarde pueden bendecirse en el patio gótico del edificio.

Sant Jordi es el patrón de Cataluña desde el año 1094 y es para los catalanes, el héroe protector que derrotó al dragón y salvó a la princesa, símbolo de la victoria sobre el mal. Cuentan que el dragón atemorizaba y diezmaba a la población de una lejana ciudad y que San Jordi logró matarlo. No obstante, el santo que estaba bajo las órdenes del emperador Diocleciano, se negó a perseguir a los cristianos, por lo que finalmente sería martirizado y decapitado. Muy pronto empezó a ser venerado como mártir y a aparecer en historias fantásticas ligadas a su figura y en obras de arte, desde la Edad Media hasta la actualidad.

Una leyenda que es común a casi toda Europa y que muchos países como Inglaterra, Portugal o Grecia han tomado como propia. La gran popularidad de este santo lo ha llevado a ser nombrado patrón incluso de países enteros como Inglaterra, pero es en los países del sur de Europa, sobre todo en España, donde esta fiesta se celebra con especial devoción. Este día se corresponde con la Comunidad Autónoma de Aragón, de la que San Jordi es patrón junto con las de Cataluña y las Islas Baleares.

Cataluña es la comunidad en la que podemos encontrar una mayor tradición festiva, pese a no ser día de fiesta oficial. Es en la zona de Montblanc donde se encuentra más arraigada y actualmente se celebra la Semana Medieval de Montblanc, en la que tiene lugar una representación teatralizada de cómo Sant Jordi mató al dragón que había tiranizado a la capital de la Conza de Barberá.

La devoción hacia el santo ya existía desde el siglo VIII, pero la fiesta no se empezó a celebrar hasta el siglo XV. Fue durante la Edad Media cuando el culto a Sant Jordi se extendió plenamente a toda Cataluña, convirtiéndose en 1456 en el patrón oficial de Cataluña. En esta época ya se celebraba una feria de rosas con motivo de este día, a la que acudían sobre todo novios, prometidos y matrimonios jóvenes. Con lo cual, todo apunta a que la costumbre de regalar la rosa de Sant Jordi tiene su origen en esta feria.

Desde el siglo XVI, la fiesta se celebraba con mayor o menor intensidad y hacia finales del siglo XIX, con el movimiento político y cultural de la Renaixença, se instaura San Jordi como la festividad patriótica, cívica y cultural más importante de Barcelona y Cataluña.

No obstante, la costumbre de regalar un libro viene de la década de los años 20 del siglo pasado, cuando el escritor valenciano Vicent Clavel i Andrés, director de la editorial Cervantes,  propuso organizar una fiesta para promover la lectura en Cataluña. En aquel momento la fecha que se fijó fue el 7 de octubre de 1927. Dos años más tarde, durante la Exposición Internacional de Barcelona, los libreros se organizaron para montar puestos en al calle y presentar sus novedades. Tal fue el éxito que la fecha decidió cambiarse al 23 de abril, coincidiendo con la muerte de Cervantes y Shakespeare, dos grande autores de la historia de la literatura. La fiesta supuso un gran impulso para la producción editorial de Cataluña y hoy todavía se mantiene esta esencia.

Si tú también quieres seguir la tradición pero no tienes tiempo para acercarte a la floristería o te encuentras fuera de la ciudad, este año ya no tienes excusa para no regalar un rosa a tus seres queridos. En Pensando en Flores puedes encargar tu rosa de Sant Jordi a domicilio en Barcelona o en cualquier otra ciudad de España para enviar a tus familiares y amigos. Además es una excelente idea para regalar a aquellos seres queridos que están lejos pero a los que quieres obsequiar con este detalle de tanta tradición. ¡Seguro que les encanta!

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