¿Cómo mantener tus flores frescas por más tiempo?

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A todos nos gusta recibir flores a domicilio de vez en cuando. No obstante, muchas veces no sabemos muy bien qué hacer con ellas y qué cuidados debemos prodigarles para conseguir que duren más tiempo. Las flores frescas hacen que cualquier casa siempre se vea más bonita y alegra, además de impregnar la estancia con su agradable aroma, pero mantenerlas puede convertirse en un gran desafío. Y es que si dejamos las flores en el jarrón y no las cuidamos bien, se marchitan rápidamente. Por eso, si acabas de recibir un ramo de flores, ya sean rosas, orquídeas, claveles o cualquier tipo de flor, a continuación te traemos algunos consejos para que tus flores duren más tiempo en el jarrón y puedas disfrutar de ellas al máximo.

flores frescas

1. No quites el papel que envuelve el ramo

Lo primero que solemos hacer cuando recibimos un ramo de flores es retirar el papel y desmontar las flores que en la tienda han montado con tanto esmero los profesionales, creyendo que de esta forma las flores respiran mejor. Lo cierto es que además de ser decorativo, el papel cumple una función que hace que el ramo tenga un sentido en cómo ha sido elaborado. Por eso, basta con que dobles el papel un poco por debajo para que los tallos puedan introducirse sin problema dentro del agua.

Eso sí, cuando se trata de ramos de rosas éstas siempre deben tener agua hasta arriba del jarrón. Además es bueno llenar la bañera y tumbarlas para que las hojas y los pétalos se hidraten o coger un spray con agua y pulverizar toda la flor incluyendo la cabeza. Y lo mismo ocurre con las hortensias, ya que este tipo de flores sufren mucho con el calor. Para las hortensias, puedes pulverizarlas, colocar sobre ellas un trapo húmedo y meterlas en la nevera en agua para que vuelvan a hidratarse y recuperar fuerzas. No obstante, debes tener en cuenta que estos consejos no valen para el resto de flores.

2. Cambia el agua cada dos días

Para que las flores tengan agua suficiente y se mantengan frescas, es necesario que cambies el agua cada dos días como mínimo, sobre todo en los meses de verano. Es recomendable que sea agua que se encuentre a temperatura ambiente, ni fría ni caliente. De esta forma, las flores absorberán mejor el agua. Tampoco hace falta llenar de agua todo el jarrón, solamente unos tres dedos por encima de los tallos. De lo contrario, los tallos no podrán respirar bien y acabarán pudriéndose. Evita también el contacto de las hojas con el agua para que no se pudran.

El agua debe ser abundante, salvo cuando se trate de plantas de tallos carnosos como las margaritas, las calas o los girasoles. Pero si nos encontramos tallos carnosos mezclados con leñosos. En estos casos, la abundancia de agua debe priorizarse e ir cortando cada dos días los tallos carnosos que hayan ido estropeándose.

3. Corta los tallos de las flores cada dos días

Aunque este es uno de los puntos más importantes, muchas veces se nos olvida hacerlo o ni siquiera lo sabemos. De lo contrario, el tallo no se hidratará adecuadamente y la flor terminará marchitándose. Por eso, es aconsejable que cada dos días cortes dos dedos del tallo en diagonal para que la superficie por la que la flor toma el agua sea mayor.

4. Evita que las flores queden muy juntas

Un jarrón lleno de flores preciosas queda muy bien, pero debes saber que colocar demasiadas flores en un jarrón pequeño puede provocar problemas de circulación de aire. Con lo cual tus flores acabarán estropeándose mucho antes. Intenta utilizar un jarrón más grande o divide el ramo en dos si es muy grande. Además, de esta forma no solamente conseguirás que tus flores duren más tiempo, sino que además podrás decorar varias estancias.

5. Coloca el jarrón en un lugar bien iluminado

Como ya sabes, las flores necesitan luz del sol para hacer la fotosíntesis. Por eso es importante que estén en alguna ventana o zona de la casa donde dé el sol. Eso sí, es importante que no las expongas directamente, ya que el sol en exceso es tan malo como no recibir nada. Lo mejor es colocarlo en un lugar donde reciba luz indirecta, ya que de esta forma tus flores seguirán floreciendo durante más tiempo.

6. Añade conservantes al agua

Algunos establecimientos que envían flores a domicilio suelen incluir un sobre con conservantes para añadir al agua. Pero si tu ramo no lo trae, puedes comprarlo en cualquier floristería tienda de jardinería de tu ciudad. Los conservantes evitan la proliferación de bacterias, haciendo que nuestro ramo no se marchite tan pronto y dure más.

No obstante, si no tienes tiempo para ir a comprar el sobre de conservantes, puede crear el tuyo de forma casera con algunas cosas que seguramente tienes en tu cocina. Solamente necesitas azúcar y vinagre blanco. El primero para alimentarlas y el segundo para evitar la formación de bacterias. Añade unas cucharadas de esta mezcla por cada litro de agua tibia. Aunque también puedes añadir unas gotas de lejía o media aspirina, ya que hace el mismo efecto. Pero es importante hacerlo cada vez que cambies el agua.

7. Añade blanqueador

Aunque pueda parecer raro, el blanqueador ayuda también a evitar el crecimientos de las bacterias. Con lo cual las flores se mantienen más frescas y con mejor aspecto por más tiempo.

 

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